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Probé los Sony WH-1000X The Collexion: así se sienten en el día a día

Dos semanas probando los Sony WH-1000X The Collexion: diseño en acero y cuero vegano, sonido, cancelación de ruido y autonomía real.

Probé los Sony WH-1000X The Collexion: así se sienten en el día a día

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    Llevo poco más de dos semanas usando los Sony WH-1000X The Collexion como mis audífonos de diario: oficina, jornadas de trabajo online de hasta ocho horas seguidas, llamadas, caminatas por la calle. Son la versión más cara que Sony ha lanzado de su línea insignia, con acero inoxidable sólido y cuero vegano en lugar del plástico habitual. Antes de sacar conclusiones quería someterlos a lo mismo que uso todos los días, no solo a una prueba de caja.

    Sony no los está vendiendo como el salto técnico definitivo frente a la generación anterior. Los está vendiendo como una pieza de diseño que además suena bien, cancela ruido y, para mi sorpresa, es cómoda de usar por horas. Esa es la apuesta, y quiero contarte si se sostiene con el uso real.

    The Collexion apuesta por el lujo

    The Collexion ocupa un punto bastante particular dentro de la gama alta. Sony no está intentando competir únicamente por especificaciones o por ofrecer el mejor sonido posible, sino por convertir unos audífonos premium en un objeto de diseño.

    Y ahí está precisamente el riesgo. Cuando llegas a este nivel de precio, esperas que el producto se sienta diferente desde el primer momento. Pero frente a generaciones anteriores de Sony, la ficha técnica no supone una revolución. Los cambios más evidentes están en otros aspectos: los materiales, los acabados, el estuche y, sobre todo, la experiencia de tenerlos puestos.

    Si los compras esperando un salto enorme en calidad de sonido, probablemente la diferencia no sea tan evidente. Pero si también valoras el diseño, la construcción y la comodidad para llevarlos durante horas, la propuesta empieza a tener mucho más sentido. En mi caso, la comodidad terminó pesando tanto como el diseño. Y eso dice bastante de lo que Sony está intentando hacer con estos audífonos: no buscan ser simplemente unos buenos audífonos, buscan sentirse como un producto premium desde todos los ángulos.

     

    Sony WH-1000X The Collexion

    Diseño: acero, cuero vegano y un detalle que no esperaba

    Esto es lo primero que se nota al sacarlos de la caja. Los brazos son de acero inoxidable sólido, los botones son metálicos y tanto las almohadillas como la diadema están forradas en cuero vegano. Hasta las marcas de “izquierda” y “derecha” están escondidas por dentro para que no se vea ni un detalle plástico a simple vista. Los probé en el tono platino, y el contraste de materiales se ve mejor en persona que en las fotos de Sony.

    El estuche de transporte tampoco parece un estuche de audífonos: es más cercano a un bolso minimalista, y eso también entra en la experiencia de “producto de lujo” que Sony quiere vender.

    Lo que sí se siente en la mano es el peso: 320 gramos. Después de ocho horas seguidas de trabajo online con ellos puestos, noto que pesan más que unos audífonos convencionales. No al punto de resultar incómodos, los sigo usando todo el día sin quitármelos, pero si vienes de un par mucho más liviano, vas a notar la diferencia apenas te los pongas.

    El detalle que no esperaba, y que terminó siendo uno de mis favoritos, es el control táctil en la almohadilla derecha: deslizo el dedo para subir o bajar el volumen, doy un toque para pausar, dos para cambiar de canción, todo sin sacar el celular del bolsillo. Lo uso constantemente en medio de mis jornadas de trabajo, para bajar el volumen antes de una llamada o saltar una canción sin perder el ritmo de lo que estoy haciendo. La única concesión es que no se doblan por completo como otros modelos plegables, así que ocupan un poco más de espacio en el estuche de tela que incluyen. Es un sacrificio menor por un diseño que, en general, se siente muy cuidado.

    Cómo suenan en el uso diario

    Sony metió un driver nuevo de 30 milímetros con diafragma de carbono y una respuesta de frecuencia de 4 Hz a 40 kHz. En la práctica: sonido limpio, graves con buena pegada y agudos nítidos que sí se notan frente a un par de audífonos convencional. La conectividad también subió de nivel, con Bluetooth 6.0 y soporte para SBC, AAC, LDAC y LC3. Si tu teléfono es compatible con LDAC, la diferencia en calidad de audio inalámbrico se escucha. El soundstage es amplio y, en canciones con muchos instrumentos sonando a la vez, la separación entre ellos es clara.

    Donde tengo que ser honesta es con las funciones de procesamiento por IA. Probé DSEE Ultimate y el modo de audio envolvente Upmix en varios discos, y en géneros con más distorsión, como el rock, el sonido se siente artificial y un poco estridente cuando están activadas. Terminé apagando las dos y dejando que el driver sonara solo, sin “mejoras”. En cambio, en llamadas la calidad sí me sorprendió: quienes me llamaron durante la prueba me confirmaron que se escuchaba muy limpio del otro lado, incluso caminando por la calle.

    Cancelación de ruido: la mejor parte de este par

    La cancelación de ruido activa corre sobre el nuevo procesador Sony QN3, que usa varios micrófonos y ajusta el nivel de cancelación según el entorno en el que estés. En la oficina, con el aire acondicionado y el bullicio de fondo, el ruido prácticamente desaparece; en la calle, con tráfico pesado, pasa lo mismo. Es de los niveles de cancelación más altos que he probado en un par de audífonos, sin exagerar.

    El modo de sonido ambiente también funciona bien: lo activo caminando para seguir escuchando lo que pasa a mi alrededor sin tener que quitarme los audífonos, algo que uso más de lo que pensaba. Para el día a día, oficina, transporte, jornadas largas de trabajo, esta es, para mí, la razón principal para elegir estos audífonos sobre otros de precio similar.

    Batería: no tuve que pensar en el cargador

    La autonomía es de 24 horas con la cancelación de ruido activa, así que durante la prueba no tuve que preocuparme por cargarlos a mitad de semana. Cuando sí se me olvidó cargarlos una noche, la carga rápida salvó el día: 5 minutos de carga me dieron cerca de 90 minutos de reproducción. Una carga completa toma poco más de tres horas, y en espera consumen tan poco que los dejé guardados varios días sin que perdieran batería de forma notable.

     

    Entonces, ¿valen la pena?

    Depende de qué esperas de ellos. Primero, ten en cuenta que cuestan $2.400.000 COP (754 dólares aprox). Si buscas el mayor salto técnico posible en sonido por tu dinero, hay opciones más baratas que rinden parecido. Pero si para ti los audífonos también son parte de cómo te ves y te sientes usándolos, si te importa tanto el acero y el cuero como el driver que traen dentro, los WH-1000X The Collexion cumplen lo que prometen. Los materiales, el estuche y el soundstage se sienten a la altura del precio, la cancelación de ruido es de lo mejor que he probado, y después de dos semanas de jornadas de ocho horas con ellos puestos, siguen siendo cómodos: eso, al final, pesó tanto en mi decisión como el sonido.